Mal y de malas.

20

-Primero Ovidio, ahora los LeBarone

-Pésima declaración de Durazo

-Nada de qué escandalizarse

COMO si el operativo fallido en Culiacán, Sinaloa, no hubiese sido suficiente, otro petardo estalló al gobierno de la Cuarta Transformación con el brutal asesinato de tres mujeres y seis menores de edad en una serranía en los límites de Sonora y Chihuahua.

El asunto se internacionalizó por el hecho de que las víctimas-de religión mormona-tenían la doble nacionalidad que los ampara como ciudadanos mexicanos y norteamericanos.

La pugna por el control de la zona entre grupos delictivos de Chihuahua, que apoyan al Cártel de Sinaloa, y de Sonora, partidarios del Cártel de ciudad Juárez, terminó con la vida de numerosos integrantes de la familia LeBarone.

De nueva cuenta quedó en evidencia la estrategia en materia de seguridad pública del gobierno que preside ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. 

Asimismo, volvió a verse mal el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana ARTURO DURAZO al informar que “se trató de una confusión entre grupos delictivos rivales”, y que luego de una investigación se llegó a la conclusión de que “las armas utilizadas en la masacre son de procedencia de los Estados Unidos”.

Cierto es que la crisis violenta que padece el país mantiene estresado al responsable de la seguridad pública en el país. Sin embargo, ese tipo de declaraciones en nada abonan a la tranquilidad de las familias mexicanas.

Como era de esperarse, por tratarse de ciudadanos estadounidenses, el presidente yanqui DONALD TRUMP ni tardo ni perezoso ofreció al gobierno azteca el apoyo necesario para declarar la guerra a los cárteles de la droga.

También aprovechó la tragedia para “llevar agua a su molino releccionista” con el argumento de que es necesario la construcción del muro fronterizo, ante el clima de violencia que amenaza la seguridad de su frontera sur.

Vale la pena precisar que no es objetivo escandalizarse por la intervención del gobierno gringo en asuntos del combate a grupos delictivos en el territorio nacional. Desde hace muchos años agentes estadounidenses participan desde su embajada en asuntos de rastreo y operatividad en detención de capos de la droga.

Desde esa óptica, no hay que poner en tela de duda la soberanía nacional ni tampoco dar por hecho que los “marines” enfrentarán y exterminarán a los distintos cárteles de la droga.

Vistiendo uniformes militares mexicanos y portando armas oficiales, agentes antidrogas de los Estados Unidos de Norteamérica han participado en operativos en México.

Es decir, nada de qué extrañarse respecto a la intervención extranjera en asuntos nacionales.

Del mismo modo, tampoco es violentar la verdad al afirmar que centenas de víctimas inocentes forman parte del daño colateral de la acción del Estado mexicano en contra de los grupos delictivos.

La realidad es que la “guerra de Calderón” o “el amor y paz de López Obrador” han enlutado cientos de familias mexicanas, luego de que a sus integrantes les tocó la mala fortuna de “estar en el lugar y hora equivocados”.

Por cierto, el grupo delictivo “Los Salazar” que opera en el estado de Chihuahua, en la serranía limítrofe con Sonora, es señalado como el responsable del asesinato de la periodista MIROSLAVA BREACH, en 2017.

Será por demás interesante conocer la reacción del gobierno mexicano ante la presión del imperio yanqui para someter a esa célula delincuencial, no tanto por el homicidio de la comunicadora, sino por el asesinato de los miembros de la familia LeBarone.

DESDE EL BALCÓN:

El Colegio de Periodistas de Tamaulipas que preside el licenciado CRISTÓBAL GARZA MARTÍNEZ inició con éxito un proceso de expansión a través de enlaces en distintas entidades federativas. La organización gremial tamaulipeca será representada por JUAN LOZANO TREJO, en el estado de Hidalgo; SATURNINO REYES LARA, en el estado de México; EDMUNDO CABRERA SÁNCHEZ, en Querétaro; y CARLOS LARA, en el estado de Nuevo León. En breve se designarán los enlaces en los estados de Tlaxcala, Sonora y Michoacán.

A nivel local se designó como delegados a JESÚS EDUARDO VILLARREAL TORRES, en el municipio de Llera; VÍCTOR BAZALDÚA CRUZ, en Villa de Casas; ENRIQUE DE LEIJA BASORIA, en ciudad Victoria; y LUIS ARMANDO VARGAS, en Nuevo Laredo.

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx